Un estudio dirigido por la Psicóloga Deborah Fisher y publicado por la revista Media Psychologhy, demuestra que los programas televisivos que contienen escenas sexuales, y que muchas veces son transmitidos en los horarios familiares pueden influir en los pensamientos, comportamientos y expectativas sexuales en los adolescentes.
En la investigación participaron 1.012 jóvenes entre los 12 y los 16 años de edad y lo que se pudo ver en los resultados de esta investigación fue que las escenas eróticas hacen que los menores tengan más intenciones de tener relaciones sexuales y una menor percepción de que estas pueden tener consecuencias negativas y causar problemas de salud. Junto con esto, se mencionan ciertas actitudes que toman los padres al momento de ver una escena sexual.
Dentro de aquellas actitudes se encuentra la activa o instructiva, la cual consiste en hablar e instruir a los niños acerca de estas escenas; la restrictiva, que consiste en establecer normas, limites y horarios para ver la programación televisiva; y finalmente compartida, que está en ver los programas con ellos y orientarlos.
Dentro de aquellas actitudes se encuentra la activa o instructiva, la cual consiste en hablar e instruir a los niños acerca de estas escenas; la restrictiva, que consiste en establecer normas, limites y horarios para ver la programación televisiva; y finalmente compartida, que está en ver los programas con ellos y orientarlos.
Finalmente, lo que se dice para la solución de la problemática es que se debe hablas con los adolescentes acerca del tema de la sexualidad, dar criterios para que tomen decisiones, ser espontáneos y claros a la hora de hablar de este tema, responder aquellas inquietudes que se generan a raíz de los programas vistos, en pocas palabras, tener un acompañamiento continuo en los programas televisivos y brindar educación sexual.