¿Cuántas veces has de
repetir a tu hijo que haga algo? ¿Tantas que acabas perdiendo el control,
gritándole y faltándole el respeto? ¿Repites, sermoneas, intentas razonar pero
terminas dando gritos y amenazando? Te ofrecemos algunos consejos para mantener
el control con tus hijos.
Cuando los padres han
agotado la paciencia y sus recursos pedagógicos, explotan en algún momento
diciendo cosas de las que luego se arrepentirán e infligen castigos
desproporcionados que no consiguen mejorar nada. Algunos padres incluso ya
están enfadados antes de empezar a batallar con sus hijos pues saben que los
pequeños no van a cooperar y dan por hecho este comportamiento, lo que les hace
estallar casi inmediatamente sin darles ni siquiera una oportunidad.
Estas rutinas que todos conocemos tan bien pueden convertirse con el tiempo en patrones destructivos de comunicación, relación familiar y resolución de problemas. Lo peor de todo es que muchas veces no somos conscientes de que esto está ocurriendo en nuestra propia familia.
Si tú pierdes el control, también lo perderá tu hijo. Y lo peor: le estarás dando un mal ejemplo a imitar. Te ayudamos con algunas estrategias para evitar y controlar las situaciones de crisis con tus hijos.
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